helllloooo!!!!!!

Hola a todos los que me visitan , se los agradesco mucho.

Esta pagina es para todos los que se quedaron con hambre de mas twilight (y me imagino que todos los amantes de twilight se quedaron como io, hambreados y sedientos de maaaaaassssss). Esta no es una pagina para buscar fotos de los protas en cueros, asi que no quiero que despues anden diciendo, "esque ahi no hay nada bueno" jajaja >D ( Aunque de vez en cuando les voy a soltar unas cuantas )
Recuerden:POR CADA VEZ QUE LEAN UN ARTICULO Y NO DEJEN UN COMENTARIO...EMMETT SE COME UN CACHORRO DE LEON :D:D:D JEJEJE

lunes, 4 de octubre de 2010

Felicidades!!!

Felicito a los blogs ganadores y espero que esta cadena no se rompa
Instrucciones::
- Pegar la imagen en tu blog y presumirla jeje
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-Da el premio a 5 blogs mas !!!!
- SIGUE ESCRIBIENDO!!!!!!!!

sábado, 2 de octubre de 2010

Capitulo cuatro....:::: Cambio de actitud::: Crescent Light


Cambio de Actitud
Se supone que hoy vamos a ir a los jardines botánicos, así que perdería todo el día y la mayor parte del fin de semana lo tendría que ocupar mirando la naturaleza, pero eso no era lo que me tenía tan … emocionada, lo que me tenía con este humor era que hoy esperaba ver a William, ya que la última semana no asistió a la escuela. Ni él ni su familia, eso me tenía preocupada, pero como el proyecto valía toda la calificación, estaba segura de que ninguno faltaría.
Me levanté muy temprano, me di una ducha rápida, el día estaba un poco nublado, así que decidí ponerme unos jeans y una playera de manga larga. Arreglé muy bien mi habitación y mi mochila, aunque en realidad lo único que iba a necesitar era una libreta y unas plumas.
Abrí las persianas y note que en casa de Carol ya había bastante actividad, tal y como yo esperaba. Miré hacia el balcón que daba directamente a la ventana de mi habitación, y vi una figura algo borrosa recargada en el barandal, definitivamente era uno de los chicos. Subió su cabeza y se encontró mirando directamente hacia donde yo estaba, después dio la media vuelta y entró en la casa.
Bajé a desayunar aun con mis pantuflas en los pies y el cabello enredado, pero no importaba, aun era muy temprano. Tomé una taza de café caliente y unas cuantas galletas de avena que por ahí encontré. Pronto bajaron mis padres ya vestidos y arreglados para ir al trabajo, ambos se veían muy bien con sus batas blancas. Primero se asustaron de verme ahí tan temprano.
_ ¿Qué haces aquí tan temprano?_ preguntó papá.
_Hoy quise madrugar._ dije tomando un sorbo de café.
Mamá me miró incrédula, desde aquel día en el hospital me miraba con esa sonrisa divertida que ponía cuando tramaba algo. Intenté hundirme en el café para no sentirme así de observada.
_ Y bien… ¿qué harás hoy?_ preguntó papá.
_ Iré a los jardines botánicos. _ mezcle el poco café que quedaba en la taza.
_ Escuche que los hijos de David también irán._ dijo sonriendo mamá.
Di un sorbo e intente hablar al mismo tiempo, por tanto: comencé a ahogarme con el café caliente, para mamá eso era una seña buena para rectificar lo que estaba pensando, así que… soltó una risita.
Después de una súper quemada de garganta y de por poco morir ahogada en café (aunque de verdad me gusta esa bebida) pude reaccionar.
_ ¿De verdad van a ir? _ pregunté ocultando mi emoción.
_ Sí, no pueden faltar. _
Por poco y empiezo a rebotar en las paredes de emoción tenía tantas ganas de pegar un grito y saltar como loca, pero logré controlarme bastante bien. Dejé la taza vacía en la lava trastes y salí corriendo a arreglarme. Me cambie de ropa como tres veces hasta quedar conforme conmigo misma, el peinado lo estuve probando como un millón y medio de veces al final lo dejé suelto, pero lo acomodé de tal manera que quedara coqueto. Al final traía puesta una blusa de un tono azul claro con un suéter y mis jeans favoritos.
Perdí la mayor parte de mi tiempo arreglándome para quedar igual que al principio solo que con otros colores; cuando me di cuenta ya era tiempo justo para irme a la escuela. Guardé mi celular en uno de los bolsillos del pantalón y tomé la libreta con la pluma. Bajé corriendo las escaleras y me despedí de cada uno de mis padres.
_ Suerte con el muchacho. _ rió mamá.
Papá la miró y después me miró a mí, le dirigí una sonrisa inocente antes de salir prácticamente huyendo de ahí. Conduje con calma por todo el tramo que tenía que atravesar para poder llegar al pueblo, el bosque estaba muy oscuro y el tan sólo pensar en lo frío que debía de ser, me daban escalofríos.
A los pocos minutos llegue a las primeras casas, la escuela estaba casi en el centro, así que todavía tenía un tramo que recorrer antes de llegar. Un autobús amarillo estaba esperándonos en el estacionamiento, junto a él ya había un grupo pequeño de chicos que hablaban mientras esperaban. Busqué mi lugar habitual cerca de la entrada principal y bajé todas mis cosas, me acerque hasta donde estaban todos.
_ ¡Hola! _ saludé con una sonrisa a todos, aunque no les callera bien a todos.
_ ¡Hey chica, ¿Qué onda?! _ Ben saludo bastante alegre.
_ Pensé que no vendrías. _ comentó Susi.
_ Si no vengo hoy, me reprueban en biología._ sonreí.
Seguimos hablando unos cuantos minutos más, el grupo creció, aunque yo al único que quería ver era a William. Pasaron varios minutos más y cada vez nos acercábamos más a la hora de partida, pero no había ni rastro de ellos.
Al poco rato el profesor ya nos estaba pidiendo los permisos y nos estaba acomodando.
_ Rose, ¿Dónde está tu compañero?_ preguntó el profesor mientras revisaba mi permiso.
_ Aquí. _dijo una voz a mi espalda.
Me di la media vuelta y lo encontré parado atrás de mí con los ojos clavados en el piso. Entregó el pequeño papel y subió al autobús. Su actitud era muy diferente a la de los días anteriores, ahora parecía más sumiso y algo nervioso.
Me dejó pasar al fondo del asiento, junto a la ventana, y después tomó asiento a mi lado, por un pequeño movimiento su mano rozó la mía.
_Perdón._ susurró apenado.
Esa actitud nueva me recordaba a aquella que había adoptado cuando nos conocimos, podía sentir la tensión en su cuerpo y a su alrededor. De la bolsa de su pantalón sacó un pequeño Ipod negro, le conectó los audífonos y comenzó a escuchar algo de música, miré el reflejo de la luz y pude ver a quienes escuchaba: Muse, mi banda favorita.
Cuando llegamos comenzaron a bajarnos, el profesor nos dio una hoja a cada quien con diferentes instrucciones, pero que eran las mismas para nuestro compañero, buscar los diferentes tipos de aves y plantas que encontráramos en el parque y durante el fin de semana ir a la playa para registrar todos los animales marinos que viéramos. ¡¿Qué?! A parte de estar todo el día con William tenía que pasar el fin de semana con él, eso si que era algo malo. M e sonrojé al ver su mirada intranquila en mi dirección, la sangre me subió al cerebro y la cara me ardía como un cerillo, eso era, tenía cabeza de cerillo.
_ Bien… ahora fórmense por parejas para poder registrarlos. _ dijo el profesor sacando unas cuantas hojas de una maleta.
Tuvimos que ponernos el uno junto al otro para que nos registraran y nos dieran otras instrucciones para en trabajo. Cuando por fin terminaron con el registro pudimos entrar al jardín. Desde que llegue a este lugar había tenido muchas ganas de conocer los famosos jardines botánicos de Tofino; tienen muchas especies endémicas y extranjeras que están en peligro de extinción.
Saqué la libreta y la pluma de una pequeña bolsa que llevaba y comencé a hacer una separación. Vi que él hizo lo mismo, solamente que su portada era mil veces mejor que la mía, ya que el dibujaba cosas hermosas. Me quedé mirándolo mientras dibujaba un águila calva en una de las esquinas de la hoja, se dio cuenta de que lo miraba atentamente y fugaz sonrió, se había sonrojado, pero no estaba muy segura de eso. Regresé la mirada a la libreta, no me atrevía a mirarlo directamente a los ojos.
_ Podría dibujar uno para ti si gustas. _ dijo sin despegar los ojos de la libreta.
Me quedé como atontada por su voz dulce y porque me había hablado sin que yo hubiese sido la que empezara la conversación. Me sonrojé.
Soltó una risilla discreta.
Eso me atontó más.
_ Bien… que te parece si empezamos a trabajar ahora. _ sonrió mirándome directamente a los ojos.
Asentí idiotizada.
Su mirada era tan penetrante que podía sentir que veía mi alma, mi interior, también eran tan hermosos que no podía dejar de verlos, sentía como si se volvieran una droga para mi, una droga tan necesaria que sin ella no me sentía bien. Se incorporó de la banca y me ofreció su mano como ayuda. Inconscientemente la tomé y de pronto sentí una descarga eléctrica recorrer todo mi cuerpo. Aunque me había hablado, no se detuve mucho tiempo mirándome a los ojos, más bien, lo ponía nervioso.
Su piel era suave y tersa como la seda, ahora tenía un color rosado, no tan rosado, pero no tan pálido como cuando lo conocí.
Caminamos por la primera sección del parque, a nuestro alrededor sólo había plantas y más plantas, parecía que estábamos en medio del bosque y así era, el parque estaba rodeado por un espeso bosque. Al principio sentí algo extraño de estar junto a él, pero después, su compañía me relajaba y disipaba el temor que tenía de estar en un lugar tan grande y solitario; no cruzábamos palabra, solo nos deteníamos para mirar de vez en cuando una que otra planta.
_ Creo que empezamos con el pie izquierdo._ al fin dije.
Me miró, pero de inmediato bajo la vista, desde ya hacía rato me había dado cuenta de que evadía mis ojos.
_ Sí, eso creo. _ respondió sin titubear._ Qué te parece si… ¿intentamos llevarnos bien?_
Eso era lo que yo había estado tratando de hacer desde que lo conocí, pero él se había negado. Pero ahora no podía rechazar esa invitación, porque me miraba directamente a los ojos, eso era lo que siempre me convencía de hacer lo que él quería, cuando me hundía en sus ojos de oro no podía evitar volverme su esclava.
_Si, sería buena idea. _ sonreí como idiota.
Dejó caer toda mascara y por fin pude verlo tal y como lo había visto aquella vez, a través de sus ojos. Sonrió de una forma que me quitó el aliento, sus ojos se iluminaron por el Sol y brillaron como diamantes, todo él brillaba como su fuese un ángel y esa fuese su aureola, su cabello despeinado y dorado no era de este mundo.
Comenzamos a tomar el proyecto como si fuese cualquier cosa y ahora ya empezábamos a llevarnos mejor.
_ La verdad no tengo ni idea de lo que hago. _ le confesé después de un rato.
Soltó una risilla.
_Pues las plantas que no tienen tantos pétalos como los tulipanes, que solo tienen tres, se llaman gamopétalas._ sonrió mientras sostenía con delicadeza un tulipán. _ El perfume del tulipán es muy hermoso. _
_ Creo que te entiendo mejor a ti que al profesor. _ reí.
Se incorporo y con un movimiento suave tomó mi mano, me haló hasta otro sendero donde había un jardín de rosas, pequeñas, altas, rosas, rojas, amarillas y blancas; pardas y de tamaño medio. Nos rodeaban por todos lados, y el aroma de ese lugar era como si estuvieras metido en un frasco con perfume de rosas.
_ Quería… mostrarte esto. _ sonrió clavando la mirada en el piso.
_ Es hermoso, me encantan las rosas en especial las blancas. _ le sonreí de igual manera.
Subió la mirada hasta mi rostro y ahí la detuvo, él era bastante alto, así que yo tenía que mirar un poco hacia arriba. Sus ojos se encendieron como linternas y su sonrisa se volvió de miel, dulce.
_Tengo que confesar que no me caes mal. _ solté la verdad.
_ Nunca me ha disgustado tu presencia. _
Me quede mirando sus ojos dorados, estaba diciendo la verdad, lo sabia, cuando miraba sus ojos podía ver qué era lo que realmente pensaba, bueno o una parte. Esta vez podía saber que era verdad, sentí un extraño alivio cuando dijo eso.
_ ¿Te gustaría tomar una café? _preguntó algo inseguro.
_ Claro. _ sonreí.
Al parecer mi respuesta lo puso bastante feliz, porque su semblante cambio, por completo. Atravesamos la mitad del jardín para llegar a la cafetería y al parecer no éramos los únicos que teníamos pensado tomar un café: Cassie y Malcolm también hacían fila para pedir, algunos otros chicos y el maestro estaban ahí. Cassie nos vio entrar y por poco y suelta un grito, pude verlo en sus ojos. Will se acercó a la barra y pidió dos capuchinos, mientras tanto yo busque una mesa afuera. Cassie me siguió con un brillo travieso en los ojos.
_ Te fascina ¿no? _ me sonrió traviesa mientras se sentaba en la pequeña mesa.
_ Claro que no, solo queremos llevarnos bien. _ intenté evadir su mirada.
_ Mmmm… no te creo, pero… tu solita te mientes. _
_ Cas, tengo que admitir que es guapo y caballeroso, pero no me gusta. _
_ Claro…. Claro, lo que tú digas. _
En ese mismo momento llegó Will a salvarme de mi amiga, traía dos vasos grandes en las manos y un par de bolsitas de azúcar en cada vaso. Se quedó congelado enfrente de Cassie.
_Creo que hago un mal trío, nos vemos Rose. _ se despidió y salió casi corriendo.
Will no le quitó la mirada de encima hasta que se perdió entre la multitud. Con la vista perdida entre los pinos del bosque puso los vasos sobre la mesa, no sabía que tanto miraba.
_ Qué te parece si mejor buscamos una mesa adentro. _
_ Ok, si no te sientes cómodo aquí podemos buscar una adentro._
Me miró algo indeciso, pero al final aceptó, tomó ambos vasos y caminó detrás de mí, me dejo escoger la mesa y después se sentó frente a mí.
Recargó los brazos en la mesa y fue ahí donde me di cuenta que tenía una cicatriz que llegaba muy por arriba del codo, casi no se notaba porque ya tenía el mismo tono que el resto de la piel, pero aun así a contra luz se lograba ver los pequeños bultitos, eran dos rayas paralelas y muy separadas. Tomó su café y le dio un sorbo, cuando se percato que miraba curiosa sus cicatrices las cubrió con la manga y cruzo los brazos sobre la mesa.
_ ¿Qué son esas cicatrices? _ le pregunté sin mirarlo a los ojos.
_ Son el resultado de un accidente, pero ya tienen muchos años. _
_ Parece como si apenas te las hubieras hecho unos cuantos años antes. _
Subí la mirada y vi sus ojos, me estaba mintiendo, eso era seguro.
_ Esa no es la verdad ¿o sí? _
_ Sí, esa es la verdad, es solo que no sé muy bien como ocurrió. En ese accidente yo era muy pequeño y fue ahí donde murió mi hermano mayor._ dijo con hilo de voz.
Subí la mirada ahora para ver su reacción, estaba tranquilo mientras me clavaba la mirada en el cerebro. Esos ojos eran muy diferentes a todos los que había visto en mi vida, nunca antes había visto unos con ese tono, pareciera como si no fueran reales, como si fueran lentes de contacto.
_ Lo lamento. _ dije realmente apenada por mi comentario.
_ No, no es nada, la verdad ni me llevaba bien con él, casi no estaba en casa y no lo conocí muy bien. Solo recuerdo que era muy problemático. _ dijo encogiéndose de hombros.
Sentí una opresión en el pecho y aunque lo ocultaba muy bien sabia que me estaba mintiendo en algo, pero si no me quería decir era por algo, así que decidí no meterme en su vida.
Le di un sorbo pequeño a mi café y me dedique a mira por la ventana un pequeño kiosco. Ahí una pareja tomaba un desayuno muy felices, aquí adentro solo estábamos un par de chico tomando un café sólo como amigos. Sentí algo extraño, giré la cabeza y me percaté de su mirada inocente pero cautivadora, sonreía de tal forma que sólo dejaba ver un poco de sus a perlados dientes, me sentí más afortunada que la chica del kiosco, para mí él era perfecto a su manera extraña y misteriosa. Cassie tenía razón, él me encantaba, no sólo por su apariencia, sino que también por su forma de ser.
_ ¿Y tú, de dónde vienes? _ por fin preguntó.
_ De california, he vivido allá los últimos once años._ respondí haciendo cuentas mentales.
_ Pero… tienes diecisiete ¿no? _ sonrió.
_ Sí, pero viví seis años en México, con la familia de mi padre. _
_ Vaya, eres… mexicana, canadiense y estadounidense, eres la primera persona con tres nacionalidades que conozco._ dijo sorprendido.
_ Y tú, ¿de dónde vienes? _ le pregunte por pura curiosidad.
Se quedó pensativo un momento y me miró con una sonrisa diferente, algo picara y misteriosa.
_ De muchos lugares._
No entendí muy bien porque decía eso, pero al parecer lo estaba diciendo en un tono serio con cara de burla.
_ ¿Cómo? _ sonreí.
Sólo soltó una risa entre dientes y me miró con esa misma cara de burla.
_ Yo… no sé porque lo dije. _ se estaba riendo de sí mismo, pero esa risa denotaba nerviosismo.
_ Anda… dime. _ le sonreí para darle confianza.
_ No, no tiene importancia._ comenzó a hacer círculos en la mesa.
Me quedé mirándolo, estaba totalmente segura de que me ocultaba algo, pero aún no me sentía en suficiente confianza como para preguntar.
Nos acabamos el café y de nuevo tomamos nuestras cosas y nos fuimos. Algunas personas a la salida nos miraban como si estuviéramos locos o enfermos. Seguimos en silencio el resto del recorrido. La hora de regresar casi llegaba y no había acabado de clasificar las plantas que me tocaban.
_ Puedo ayudarte si quieres. _se ofreció con una sonrisa cordial.
_ Si por favor, aun no sé ni lo que estoy haciendo._
Puso la libreta él sus piernas y ahí comenzó a escribir algunas cosas con su letra menuda y manuscrita.
_ Diremos que hicimos el trabajo juntos y así será más creíble._ dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
Solté una risa ahora más confiada.
Ya habíamos acabado la mayor parte del trabajo y nos sobraba más o menos media hora antes de que el bus partiera, así que volvimos al jardín de rosas. De entre sus cosas sacó una libreta de dibujo y un lápiz.
_ Si no es mucha molestia…_ comenzó algo tímido._ ¿Podría dibujarte? _
La petición me tomó por sorpresa, ¡Él quería dibujarme en su cuaderno! Me sonrojé y bajé la mirada.
_ Sí, claro. _ la risita tonta de nervios quería escapar.
Sentí su mano friolenta tomar mi barbilla y subir mi rostro de tal forma que pudiera verlo directamente a los ojos; el brillo de sus ojos era como el del sueño con aquel que me daba tanto miedo, sólo que este brillo era diferente, esta chispa no era malvada, sino cariñosa.
_ Toma asiento. _ me señaló la banquita que estaba justamente al frente de un matorral de rosas.
Acomodó mi rostro y con mucho cuidado cortó una de las rosas más escondidas que había, pero era la más hermosa rosa parda que había visto.
_ Sostenla y huele su aroma. Que tu pose sea normal. _ sonrió emocionado.
Antes la miré y después la olí, ladee la cabeza para que quedara más natural, se sentó frente a mí con su cuaderno y pronto comenzó a dibujar. Me miraba constantemente y siempre sonreía eso me hacia sonrojarme, pero según él decía que estaba perfecta con las mejillas rosadas.
El maestro comenzó a buscar a todos en el parque para nos fuéramos donde estaba el bus, encontró a Will en pleno dibujo y nada mas lo miró, pero no le dijo nada.
_ Es hora de irnos. _ le comente cuando el maestro se alejó.
_ Estoy en los detalles. _ dijo un poco apresurado.
Me quedé quieta un minuto más y justo cuando comenzaban a entumírseme las piernas, acabó.
_ ¿Puedo verlo? _ pedí intentando mirar por encima de su hombro.
_ En el bus Rose, en el bus. _ reía mientras me veía desesperada por mirar.
_Está bien. _ sonreí mientras lo tomaba de la mano.
Nos quedamos paralizados, ninguno de los dos esperaba esta reacción de mi parte, ni siquiera yo. Nos miramos a los ojos y ambos sonreímos, yo me sonroje y estaba segura de haber visto un poco de color en sus pálidas mejillas. Apretó sus dedos contra los míos y soltó una risita tímida. Su tacto me quemaba, pero sabía que su piel era fría, pero eso era lo que yo sentía cuando el tocaba alguna parte de mi piel, además sentía mariposas en el estómago.
_ Nos dejará el bus. _ comentó.
Salí de trance.
_ ¡Pues corre! _ lo jalé de la mano para que corriera tras de mí.
Ambos corrimos sin rumbo por todo el parque y al poco rato regresamos al jardín de rosas, eso significaba que me había perdido.
_ No te preocupes, yo sé donde está la salida. _ puso los ojos en blanco mientras sonreía al ver mi expresión confundida.
Volvió a tomar mi mano y con mucha delicadeza me haló hacia el lado contrario para el que había corrido. Por eso nos habíamos perdido, había corrido hacia el otro lado. No me había dado cuenta que aún traía la rosa en la mano hasta que me espiné con ella. Miré La herida y de ella salió una sola y pequeña gota de sangre, el aroma a oxido y sal me llegaba hasta la nariz y para mí era desagradable.
_ ¿Qué sucede? _ preguntó deteniéndose para mirar.
_ Me espiné, pero no es nada grave._ respondí limpiando la gotita.
Se quedó en silencio, parecía petrificado, mire su rostro y ahora pude ver lo que en realidad pasaba con sus ojos, su pupila se estrechó como la de una gato y a su alrededor se comenzaba a teñir pequeñas línea negras. En cuestión de segundos la mayor parte de su ojo se había ennegrecido como el carbón. De pronto la luz del Sol dio directamente a sus ojos y éstos chispearon como rubíes, el brillo ya no era el típico dorado, ahora era del color de la sangre. Eso no era normal y la verdad era impresionante.
_ Wow._ dije casi susurrando.
Pareciese que lo saqué un trance, porque al momento en el que hablé parpadeo y sus ojos comenzaron a aclararse hasta llegar a su color natural. Eso era aun más extraño. De su mochila sacó unos lentes oscuros y se los puso creyendo que así podría ocultar lo que pasó. Respiró hondo y después seguimos nuestro camino en silencio.
Cuando llegamos la mayor parte del grupo ya estaba dentro del bus, pasamos junto al profesor para que viera que ya estábamos ahí y luego subimos al bus. Obviamente todos se quedaron en silencio al ver que entrabamos juntos. Pude reconocer a Cassie al fondo mientras nos miraba con sus enormes ojos verdes. Nos sentamos juntos sin hacer ruido. Comenzó a llover, yo iba del lado de la ventana así que me dedique a ver por el cristal hasta que el bus estuvo lleno y comenzaba a moverse.
No cruzamos palabra hasta que estuvimos en el colegio, bueno, hasta que estuvimos llegando al colegio.
_ Dijiste que me dejarías ver el dibujo en el bus. _ comenté intentando romper el silencio.
Giró lentamente su cabeza y me miró a los ojos aun con los lentes puestos, su expresión se suavizó y sonrió. De su mochila sacó el bloc y me lo pasó. En la primera página había un trazo de un árbol muerto y partido por un rayo, pasé unas cuantas hojas más y como a la mitad encontré a un lobo dibujado con tanto detalle que parecía una fotografía, era de un color plateado y su pelaje destellaba con la luz de la Luna. Era uno de los dibujos más hermosos que había visto, parecía hecho por un profesional como Da Vinci. Pasé a la última hoja y sólo encontré un grupo de personas sonriendo pero con una peculiaridad, todos tenían los colmillos bastante más grandes de lo normal.
_ Está un poco más atrás. _ dijo tomando un bonche de hojas y pasándolas para atrás.
Ahí estaba el dibujo a lápiz, vaya que era buen dibujante, cada uno de mis cabellos estaba ahí, cada una de las rayitas de mi iris estaban ahí, era totalmente perfecto, cada detalle, cada brillo, todo estaba ahí. Me quedé impresionada por la perfección de sus trazos, tanto que no percate su presencia tan cerca de mí hasta que sentí su respiración en mi oreja, su aliento dulce me cortó los pensamientos y me dejó en shock completamente. Giré la cabeza y encontré su rostro tan cerca del mío q podía sentir el calor sutil que liberaba su rostro. Estábamos tan cerca como aquella vez en el hospital, sólo que ahora teníamos a más de un par de ojos vigilando cada uno de nuestros movimientos. Sonreí cuando sentí que la sangre me subía hasta el cerebro y ahí se agolpaba, él también sonrió. Aclaró la garganta y se alejó un poco, pero claramente sentí porque lo hacía, John, Carol, Cassie y Ben nos miraban fijamente desde su lugar, eso me puso aun más nerviosa.
Miré fijamente a Cassie mientras me sonreía pícaramente y con la cabeza señalaba a Will. Entorné los ojos y le mostré la lengua. Soltó una risita divertida ante mi reacción. Volví a girar el cuerpo al frente para dejar de ver directamente a Cassie. Preferí ver el brillo que rodeaba a Will a la luz del día, era tan… tan misterioso que no podía evitar verlo o pensar en él. Aunque no quisiera aceptarlo, de verdad me gustaba, y mucho.
El bus por fin se detuvo comenzamos a levantarnos, Will extendió su mano para ayudarme a levantar y con una sonrisa torpe acepté, me ayudó con mi mochila. Caminamos hasta unos cuantos metros cerca de mi auto, Carol se acercó a nosotros, con el rostro ausente.
_Rose… ¿Dónde está tu auto?_
_ Cerca de la entrada principal, ¿porqué? _pregunté instintivamente al ver sus ojos preocupados.
Mi teléfono vibró en el bolsillo del pantalón, era papá. Me disculpé y contesté, Me pidió que fuera inmediatamente al hospital por que necesitaba hablar conmigo o algo así, el punto era que quería que fuera al hospital porque me necesitaba para algo.
_ Lo siento, tengo que irme, papá me necesita en el hospital y parece que es urgente. _
Miré a Carol y Will, ambos tenían la mirada perdida en algún lugar del Universo. Tomé mis cosas y caminé en silencio hacia mi auto, antes de subir les dirigí una mirada, la expresión de ambos cambió mucho, Will y Carol ahora estaban muy serios.
_ Vaya que son raros. _ dije para mí misma.
Abrí la puerta del piloto y aventé mis cosas al otro asiento, solté un suspiro cuando todo se desparramó. Me senté y comencé a recoger, aun con la puerta abierta. Podía escuchar la conversación de un grupo de chicos que estaban a mi espalda recargados en el auto de alado.
Escuché un chirrido que me taladró los oídos. Automáticamente levanté la vista. Me quedé petrificada al ver una camioneta fuera de control acercarse a gran velocidad.






domingo, 22 de agosto de 2010

Premios!!!


En los Teen Choice awards!!!! El año pasado gano muchos premios la primera entrega de la saga!!, pero este año Luna nueva arraso con la mayoria de las categorias...entre ellas...

-mejor reparto::::::

-mejor actriz femenina:::::::

-mejor actro masculino::::::::

-mejor guion::::::

-mejor soundtrack del año pasado::::(pq ahora es el de eclipse con Neutron Star collision)

- Entre otras!!!!!!!!!

felicitamos alos chicos por estos premios!!!!

^o^^.^CAROLCULLENBLACK^,^^o^

martes, 3 de agosto de 2010

Oración a Bella!



Bella de mi guarda
Humana compañia
No desampares la comida de Charlie ni de noche ni de dia
Protege a Nessie de Cayo
y a Seth de Riley
por el resto de la eternidad
¡Amen!
^.^^-^CAROLCULLENBLACK^-^^.^

Oración a Edward!!!!



Edward nuestro que nos llevas al cielo
santificado sea tu volvo
Vengan a nosotros tus besos
Hagase tu voluntad tanto en mi sueños como en tus deseos
Perdona nuestra obsesion contigo, asi como nosotras perdonamos que salgas con Bella
Danos nuestro mordisco diario y libranos de James y Victoria.
¡Amen!
^-^^.^CAROLCULLENBLACK^.^^-^

sábado, 31 de julio de 2010

3º Capítulo.....Sorpresa!!!!!

Sorpresa

Ya había pasado una semana desde que llegué a este lugar, me había acostumbrado a los malos tratos y a todas las caras que William hacia en mi presencia. Tenía una regla para cuando comenzaba a sacarme de quicio, voltearme completamente y no pensar en él por ninguna razón, porque si me descuidaba y por algún motivo lo miraba tan hostil y aterrador terminaba enfadada conmigo misma.
La excursión a los jardines botánicos se había adelantado unos días por los arreglos que se le iban a hacer, así que tendría menos tiempo para poder llegar a un acuerdo con mi compañero para repartirnos el trabajo y no tener que vernos durante el fin de semana de investigación que teníamos que hacer acerca de la flora y la fauna de la península Esowista.
La siguiente clase era biología, en esa clase era donde pretendía llegar a un acuerdo con él. Tomé asiento en mi lugar habitual del salón esperando a que llegara, pero pasaron varios minutos después de la hora de entrada sin que él apareciera. Por primera vez sentí más deseo de verlo que de no verlo, estaba ansiosa por que llegara, pero nunca llegó. Busqué a Carol por todo el salón, pero tampoco estaba ahí. Comencé a preocuparme aun más cuando después de haber estado en la clase de Lengua con Ashley ahora no podía encontrarla por ningún lado, tampoco a John ni a Robert. Pregunté, pero nadie los había visto desde la hora del almuerzo.
Al final del día no había llegado a ningún acuerdo con mi compañero sobre el trabajo de biología y me había preocupado mucho por la extraña desaparición de toda la familia. Esa misma tarde en el gimnasio intenté conseguir información, pero nadie los había visto y a la mayoría ni siquiera le importaba.
_ Cassie, ¿suelen desaparecer a menudo? _ pregunté mientras guardaba toda mi ropa en la maleta.
_ ¿Quiénes? _ preguntó.
_ Los Cathwright, es que hoy desaparecieron sin dejar rastro y nadie los ha visto desde el almuerzo. _ comenté.
_ Pues… a veces sí lo hacen. Sus padres los llaman de emergencia y pues… se van. _ dijo sonriendo _ ¿Necesitas hablar con ellos? _
_ No, solo quería ponerme de acuerdo con William para el trabajo de biología. _
_ ¡¿Eres su compañera?! Que mala suerte. _ rió de una forma algo celosa.
_Bien que te gustaría hablar con él._ sonreí.
Dio un empujón en mi hombro a modo de juego después me hizo la seña de que me callara ya que Ben estaba afuera del vestidor muy cerca de nosotras. Salimos riéndonos y jugueteando.
_ Ben, ¿sabías que la compañera de trabajo de William es Rose?_ preguntó Classie.
_ Ten mucho cuidado, puede sacarte el corazón y comérselo. _ dijo sarcásticamente mi amigo.
_ No puede ser tan malo. _ sonrió Cassie.
_ Pues… a veces parece que de verdad quiere hacerlo. _ recordé y solé una sonrisa.
Mi celular comenzó a timbrar en el bolsillo del pantalón. Cuando contesté supe que era papá ya que él era el único que me llamaba últimamente a esa hora. Lo único que quería era que en lugar de ir a la casa me fuera directa al hospital.
Me despedí de los chicos y subí al auto. Mientras esperaba a que mi vecino de estacionamiento saliera y dejaba el espacio libre di un último vistazo al resto del estacionamiento buscando esperanzada el auto gris o el auto rojo de Carol, pero nunca los encontré.
Salí del área y conduje al centro de la ciudad hasta que llegue donde ya me esperaba papá con cara de preocupación. Lo saludé con una sonrisa habitual en el rostro, pero solo me dio un beso en la mejilla. No había comido mucho ese día por la tarde, así que para esas horas me estaba muriendo de hambre, así que inmediatamente comencé a buscar algo que hacer mientras nos íbamos a casa. Comencé con la tarea, los proyectos, los trabajos y todo lo que tenía que entregar antes de los exámenes, pero eso no alcanzó para mantenerme distraída.
_ Papá, no creo aguantar hasta la cena. _ comenté con cara de aflicción.
_ Entonces ve y compra algo en la cafetería y de paso me traes algo a tu madre y a mí. _
_Ok. _
Salí del consultorio y caminé hasta la cafetería del hospital, era pequeña y tenía buena comida, así que no me molestaba comer ahí de vez en cuando. Pedí un sándwich de pavo para papá, un café para mamá y otro café para mí, solo que yo pedí un paquete de galletas de chocolate, mis favoritas. Tenía los brazos llenos cuando me di la vuelta así que no pude evitar chocar con… William. La mitad de mi café se derramo en su camisa color azul cielo y parte de su pantalón. Dejé todo en una mesa.
_ Lo lamento, no fue mi intención, fue un accidente. _ me disculpé realmente apenada, pero con una sonrisa en el rostro.
_ Si, no te preocupes, los accidentes pasan, además, adoro el olor a café. _ sonrió un poco.
Se me escurrió la baba con su sonrisa tan dulce, pero me cayó de raro que me hubiera sonreído de esa forma.
_ ¿Mmmm… te ayudo?_ preguntó viéndome en las nubes.
Asentí con cara de tonta.
Tomó los dos vasos de café y el paquete de galletas en sus brazos y comenzó a caminar rumbo a la oficina de papá. Caminó a mi lado en silencio pero podía sentir que estaba algo nervioso y tenso. Entró sigilosamente al consultorio vacio con la cabeza gacha. Dejó todo sobre el escritorio y salió sin hacer ni un solo ruido. Me le quedé mirando atontada un rato mientras se alejaba, hasta que decidí ir a hablar con él sobre lo de biología.
_ ¡William, espera!_ le grité.
Giró lentamente su cabeza y cuando me vio acercarme comenzó a caminar más rápido, tuve que correr para poder seguirle el paso. Por fin logré alcanzarlo en un pasillo oscuro y solitario.
_ ¿Qué se te ofrece? _ preguntó algo irritado.
_ Sólo quería hablar contigo._ contesté sorprendida ante su cambio de humor tan repentino.
Un rayo de Sol entro por algún lugar y dio directamente en sus ojos dorados- chamuscado haciendo que brillaran con una intensidad nunca antes vista, como un par de diamantes, una chispa dorada bailo por todo su iris. Aparto su mirada del Sol y la escondió bajo unos lentes oscuros, pero el resplandor seguía ahí.
_ ¿Qué quieres?_
_Pues, como no nos llevamos muy bien que digamos y tenemos que hacer el trabajo de biología juntos, estaba pensando en repartirnos el proyecto para no tener que vernos. _
Cruzó los brazos sobre el pecho y me miró de una forma irritante tanto para él como para mí. Eso me hizo enojar.
_ Podrías dejar de hacer eso, por favor. _
Puso los ojos en blanco y comenzó a mover impacientemente el pie derecho, eso me irritó aun más.
_ Mira, sé que no te agrado y la verdad tú a mi tampoco._ su expresión cambió cuando mentí, porque la verdad él si me agradaba aunque me diera un poco de miedo.
Descruzó los brazos y bajó la mirada, me sentí mal por haberle mentido.
_ Pero eso no significa que no podamos intentar llevarnos bien por un día._
Comenzó a reír burlonamente. ¿Se estaba burlando de mí?
Dio un paso adelante y quedamos muy cerca el uno del otro, podía oler su aroma dulce y fresco como el del bosque.
_ Así que. _ continué_ te pido por última vez que…_
Había dejado de hablar ya que él había comenzado a acariciar mi mejilla con su mano, me quedé helada de la impresión, su piel suave recorría delicadamente todo mi rostro con dulzura. Al captar mi impresión dejó de hacerlo y bajó la mirada.
Intenté deshacerme de todos los sentimientos que revoloteaban en mi interior.
_ Te… pido-o que intentemos llevarnos bien. _pude sentir como subía toda la sangre a mis mejillas.
_ La verdad, no creo que sea una buena idea. _ dijo sin subir la mirada.
_ ¿Por qué?, hay que intentarlo, no nos hará daño._
_ Sí lo hará._
_No te pido que seamos los mejores amigos, pero sí que no nos estemos peleando a cada rato._
_ Ya te lo dije una vez, no debemos estar juntos. _ subió su tono de voz.
_ Afectaría tu reputación de antisocial si estamos juntos ¿no? _ Ahora si me estaba enojando.
_No es eso, es solo que… es muy peligroso._
_ Yo no le veo nada de peligroso intentar llevarte bien con una persona._ subí la mirada hasta encontrarme con la suya.
_ ¡No es mi culpa que todo esto esté pasando de esta forma!_
_ ¡Explícame qué demonios está pasando!_
Nuestros ojos se encontraron en un momento, de los gritos habíamos pasado al silencio. De nuevo todos esos sentimientos que había logrado aplacar en lo más solo de mi mente volvieron, pude ver a través del cristal negro de esas gafas de Sol sus ojos dorados. Algo dentro de mí comenzó a nacer, las mariposas revolotearon como pequeñas plumas en mi estómago, un nudo se formó en mi garganta y de pronto una sensación de necesidad me llenó ¿Era normal?
Al parecer él también se sentía así, su rostro se suavizó y sus ojos se volvieron de oro líquido. Una necesidad de estar cerca de él era la que me tenía tan atontada, era como si sus ojos fueran un imán y yo un trozo de metal, por obviedad me atraían. Di un paso al frente haciendo que quedáramos aún más cerca de lo que estábamos; él se quitó las gafas de Sol dejando que sus ojos reflejaran la luz como espejos. Se acercó más dejando nada de espacio entre nosotros.
Una parte de mi subconsciente gritaba que no siguiera con esta juego, porque eso era un juego de miradas, pero mi corazón era más fuerte que mi razón así que deje todo atrás y lo miré como nunca antes había visto a nadie, vi su interior, sus emociones; pude sentir lo que él sentía, lo que él pensaba, lo que él veía. El ritmo se me aceleró y ahora pude sentir que era lo que sucedía dentro de mí, una ola de emociones inundó mi cerebro y de pronto dejé de pensar, solo podía mirar esas gemas doradas incrustadas en el rostro más perfecto del mundo, en el rostro de un ángel caído desde el mismísimo paraíso.
Estaba tan desconectada del mundo que ni siquiera me di cuenta que él había tomado mi rostro entre sus manos friolentas y me miraba con un cariño nunca antes visto en él. Yo también tome su rostro de facciones perfectas entre mis manos y recorrí suavemente toda su piel pálida.
Nos acercamos muy lentamente hasta que nuestros rostros quedaron apenas separados por unos cuantos centímetros, podía sentir su respiración y también podía sentir otra cosa… podía sentir las famosísimas mariposas en el estómago, era una sensación tan agobiante como divertida.
No me dejó ni siquiera seguir disfrutando de aquello cuando… nos unimos en un beso, un beso cálido y dulce, cerré los ojos y me dejé llevar por las mil y un sensaciones que me transmitían sus labios suaves.
Era como si de pronto una bomba de color hubiera explotado a nuestro alrededor manchando todo con nuevos colores, más brillantes y hermosos; la habitación tomó un tono dorado, los sonidos se hicieron armónicos y formaron música, ambos irradiábamos luz y calor.
Pasó sus brazos fornidos por mis hombros y me abrazó como si fuera lo único que existiera para él, lo único. Tuve que pararme de puntillas para poder alcanzar su cuello y unir mis manos. Era difícil pensar o moverme estando tan atontada por las mariposas que se habían convertido en torpedos que chocaban contra las paredes de mi estómago, también teniendo ese aliento dulce dentro de mi boca.
Jamás en mi vida me había sentido tan… bien.
Separó sus labios de los míos y se quedó mirándome un instante, sonrió con dulzura pura y soltó una risita. Le correspondí la sonrisa.
De pronto ambos caímos en la cuenta de lo que había pasado, soltamos rápidamente nuestras manos y nos alejamos. Miré sus ojos y noté lo más extraño que había visto en mi vida: todo, absolutamente todo su iris estaba ennegrecido y esa chispa rojo carmín bailaba de un lado a otro, se llevó la mano a la boca y cubrió su nariz con la otra. Yo sólo lo miraba con las mejillas ruborizadas y a punto de sudar. Apenas y podía respirar, yo también estaba sorprendida por lo que había pasado, ¡Acababa de besarme con el chico más raro de la escuela! Y lo peor: ¡Me había gustado!
Apenas me había recuperado de lo ocurrido cuando noté en sus ojos, antes dulces, un arrepentimiento casi tangible, preocupación y miedo.
Subió su mirada y examinó mi rostro con sus ojos negros escondidos tras las gafas de Sol, fusionó su mirada con la mía un instante.
_ Lo lamento tanto. _ logró articular con voz casi inaudible.
Cuando descubrió su boca para hablar vi algo aun más extraño que sus ojos: lo que trataba de ocultar eran un grupo de colmillos súper crecidos que tenía en la boca.
Me estremecí al verlos tan blancos y pulcros, pero al mismo tiempo tan grandes y punzocortantes. Se dio cuenta de mi rostro de espanto y de nuevo los cubrió con la mano.
_ Soy un monstruo. _ dijo antes de desaparecer.
No quería dejarlo ir, de verdad se veía preocupado.
_ William, Will, regresa. _ dije para mí misma.
Me había quedado sola de nuevo, pero esta vez estaba decidida a descubrir que tanto le pasaba a ese muchacho, quería ayudarlo. Ahora no sólo le tenía miedo por su comportamiento, si no por su aspecto, era muy parecido a… (de tan solo pensarlo se me pone la piel de gallina) a aquel sueño que tuve cuando me dirigía a Tofino, de verdad William se veía idéntico a aquel que me causaba tanto miedo, al hombre lobo asesino –como lo habían bautizado los medios-, pero él no podía ser el asesino, no quería descubrir que él era el asesino. Caminé medio atontada durante unos metros hasta que choqué con mamá.
_ ¿Dónde has estado? te he estado buscando. _ dijo con las manos en la cintura.
_ Arreglando unas cosas de la escuela con William. _ me sonrojé al mencionar su nombre.
Miró mi reacción y soltó una carcajada. A mí no me causó gracia.
Al parecer no me había creído ni una palabra de lo que le había dicho.
_ Bien, si hablaste con él, me podrías decir ¿Por qué salió corriendo?_ preguntó con una sonrisa en el rostro.
_ Pues… lo llamaron de emergencia para investigar unas cosas._ mentí.
_ Sí, aja. _ sonrió poco convencida.
_ En serio. _ intenté mantener mi mentira, pero ambas sabíamos que cuando me ponía nerviosa por algo me volvía como un libro abierto e incapaz de mentir.
Soltó otra carcajada y después me dio un abrazo.
Era una pésima mentirosa, así que quizás por eso no me creyó. Caminamos hasta la oficina de papá donde había dejado todo lo que según había comprado, tomé el café semivacío y chorreado que había sobre una servilleta para que no manchara el escritorio y me tomé con la cabeza entre las nubes mientras mamá leía unos papeles sobre la recuperación de Ivonne, una chica que fue atacada por un animal o por, según dice ella, un hombre lobo.
_ ¿Cómo sigue? _ pregunté para romper el silencio.
_ Al parecer bien, sólo que aún no sé que tiene. _ dijo sin separar los ojos de la hoja.
_ Escuché algo sobre una infección._
_ Sí, pero aquí no aparece qué tipo de infección es, sólo dice que ya está controlada. _
Le di el último sorbo a mí café y después salí a tomar un poco de aire fresco. En el estacionamiento aún estaban los autos de los Cathwright, eso significaba que todavía estaban cerca. Saqué una galleta del paquete y me la llevé a la boca con calma, no me gustaba comer muy rápido. Miré tranquila todos los edificios que rodeaban el hospital y un pensamiento llegó a mi mente: “¿Quién era en realidad ese chico tan extraño que asistía a la escuela conmigo? Y ¿Que escondía toda su familia? Porque eso era lo que pasaba en realidad, estaban escondiendo algo, pero ¿Qué? , quería saber que era.
El día se acabó y con él el turno en el hospital para mis padres. Subí a mi auto con la esperanza de ver a William, pero nunca apareció. Sólo lo quería ver para saber cómo estaba, bueno… eso era lo que a fuerzas quería meterme en la cabeza.
Esa noche me di un baño con agua tibia y me lavé el cabello con mi shampoo favorito, al otro día pretendía verme mejor que nunca. Abrí la ventana y me asomé para que el aire fresco secara mi cabello, lo cepillé con un cepillo largo y hermoso que había sido regalo de mi abuela antes de morir. Pero en realidad todo esto lo hice con la cabeza en las nubes, en lo único que podía pensar era en aquellos ojos tan hermosos e hipnotizantes, que reflejaban la luz como si fueran espejos. Al poco rato comenzó a darme un poco de sueño, así que baje a la cocina y me preparé una taza de café, pero ni eso me quitó el cansancio. Al final me rendí y subí para acostarme, en unos minutos me quedé dormida.
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Espero q les haya gustado y comente porfas, sólo asi me dare cuenta si les gustó o no!!! jaja
^.^^-^CAROLCULLENBLACK^-^^.^

sábado, 3 de julio de 2010

Ecliipse !!!!!!!!! Al fiin!!!

La peliicula de Ecliipse entra en la categariia de más esperadas del año junto con Toy Story 3 y Shrek 4. PARA MI FUE MEJR QUE lUNA NUEVA YA QUE LUNA NUEVA FUE REPETITIVA Y POR TANTO ABURRIIDA!!!! , pero no estoy diciendo que sea mala, pero sii defiiendo que ecliipse sea mejor. Las escenas son muy realistas y da la iimpresiion de que estas dentro de toda la acción, incluso una amiiga que fue a verla conmigo y mii mejor amiiga-hermana Alexa se volviio Twiilightadiccta.... ^^
La verdad me encanto y para mii las mejores han siido Crepusculo y Eclipse jeje pero habría que ver Amanecer jeje para porfin poder comparar..
En cuanto a los personajes... estuviieron muy biien, feliciito a todo el elenco por sus fantasticas actuaciones y mas que nada por que nos transmitieron todo el mensaje de esta historia... El amor lo vence todo, hasta una vampireza sedienta de venganza^^ jeje
Espero que les haya gustado y ahora solo habria que esperar nuevas noticias de Amanecer ( que se esta rodando en este mismo momento). :( YA SE VA A ACABAR LA HISTORIA!!!!!!! =(
Los queremos Ed, Jake, Bella, Seth, Charlie, Esme, Jasper, Alice, Emmett, Ros y Carlisle
^-^^♥^CAROLCULLENBLACK^♥^^-^

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